domingo, octubre 01, 2006

Los ojos de los pobres

Este es unos de los pocos poemas de Charles Baudelaire que me gustan, si no el único, creo yo. Espero lo disfruten...

¡Ah!, queréis saber por qué hoy os aborrezco. Más fácil os será comprenderlo, sin duda, que a mí explicároslo; porque sois, creo yo, el mejor ejemplo de impermeabilidad femenina que pueda encontrarse. Juntos pasamos un largo día, que me pareció corto. Nos habíamos hecho la promesa de que todos los pensamientos serían comunes para los dos, y nuestras almas ya no serían en adelante más que una; ensueño que nada tiene de original, después de todo, a no ser que, soñándolo todos los hombres, nunca lo realizó ninguno. Al anochecer, un poco fatigada, quisisteis sentaros delante de un café nuevo que hacía esquina a un boulevar, nuevo, lleno todavía de cascotes y ostentando ya gloriosamente sus esplendores, sin concluir. Centelleaba el café. El gas mismo desplegaba todo el ardor de un estreno, e iluminaba con todas sus fuerzas los muros cegadores de blancura, los lienzos deslumbradores de los espejos, los oros de las medias cañas y de las cornisas, los pajes de mejillas infladas arrastrados por los perros en traílla, las damas risueñas con el halcón posado en el puño, las ninfas y las diosas que llevaban sobre la cabeza frutas, pasteles y caza; las Hebes y las Ganimedes ofreciendo a brazo tendido el anforilla de jarabe o el obelisco bicolor de los helados con copete: la historia entera de la mitología puesta al servicio de la gula.Enfrente mismo de nosotros, en el arroyo, estaba plantado un pobre hombre de unos cuarenta años, de faz cansada y barba canosa; llevaba de la mano a un niño, y con el otro brazo sostenía a una criatura débil para andar todavía. Hacía de niñera, y sacaba a sus hijos a tomar el aire del anochecer. Todos harapientos. Las tres caras tenían extraordinaria seriedad, y los seis ojos contemplaban fijamente el café nuevo, con una admiración igual, que los años matizaban de modo diverso. Los ojos del padre decían: «¡Qué hermoso! ¡Qué hermoso! ¡Parece como si todo el oro del mísero mundo se hubiera colocado en esas paredes!» Los ojos del niño: «¡Qué hermoso!, ¡qué hermoso!; ¡pero es una casa donde sólo puede entrar la gente que no es como nosotros!» Los ojos del más chico estaban fascinados de sobra para expresar cosa distinta de un gozo estúpido y profundo.Los cancioneros suelen decir que el placer vuelve al alma buena y ablanda los corazones. Por lo que a mí toca, la canción dijo bien aquella tarde. No sólo me había enternecido aquella familia de ojos, sino que me avergonzaba un tanto de nuestros vasos y de nuestras botellas, mayores que nuestra sed. Volvía yo los ojos hacia los vuestros, querido amor mío, para leer en ellos mi pensamiento; me sumergía en vuestros ojos tan bellos y tan extrañamente dulces, en vuestros ojos verdes, habitados por el capricho e inspirados por la Luna, cuando me dijisteis: «¡Esa gente me está siendo insoportable con sus ojos tan abiertos como puertas cocheras! ¿Por qué no pedís al dueño del café que los haga alejarse?»
¡Tan difícil es entenderse, ángel querido, y tan incomunicable el pensamiento, aun entre seres que se aman!

Le spleen de Paris. Capítulo XXVI Año 1864(Pequeños poemas en prosa)

Cada ser humano reacciona en forma diferente ante las personas y a las circunstancias de la vida dependiendo de la óptica en la cual se observe todo, otros pasan por la vida solo viendo la superficie, sin profundidar realmente en nada, sin contar con la esencia,los motivos, los sentimientos... la belleza interior, la historia!! en fin! a veces no es fácil, lo sé... vivimos en mundo que cada vez mas rápido y eso no nos deja a veces detenernos a disfrutar de las pequeñeces de la vida y su significado.. (ojo me incluyo en el paquete) y sobre el final de este poema:"Así de difícil es entenderse, ángel mío, y así de incomunicable es el pensamiento, incluso entre personas que se aman!" Caras vemos, corazones no sabemos...

2 Se sienten como en casa:

Anónimo dijo...

Bueno, es raro encontrar blogs en castellano. Y me gustó el tuyo.
Saludos.

Este es el mío:
http://banderas-en-tu-corazon.blogspot.com

Manuel Alfieri dijo...

Hola... mirá, llegué al blog de casualidad... También tengo blog, y me sorprendió la coincidencia de que los dos subimos el mismo poema en prosa de Baudelaire (Un genio!).
Bueno, te mando un saludo, y dejo mi dirección por si te interesa...
www.desencuentos.blogspot.com
(allí está el poema de baudelaire y algunos textos mios)
un abrazo , Manuel.